California.— La cantante Britney Spears fue acusada formalmente de conducir bajo los efectos combinados de alcohol y drogas, de acuerdo con la Fiscalía del Condado de Ventura.
El cargo, presentado el jueves, corresponde a un único delito menor por manejar bajo la influencia de sustancias. La denuncia penal no especifica qué tipo de alcohol o drogas, ni la cantidad que presuntamente habría consumido la artista de 44 años.
Spears fue arrestada el pasado 4 de marzo, luego de ser detenida por la Patrulla de Carreteras de California mientras conducía su BMW negro a alta velocidad y de forma errática sobre la autopista U.S. 101, cerca de su domicilio. Según el reporte oficial, la cantante parecía estar bajo los efectos del alcohol, se sometió a pruebas de sobriedad en el lugar y posteriormente fue detenida bajo sospecha de conducir bajo la influencia de una combinación de sustancias.
Tras pasar la noche en una cárcel del condado de Ventura, fue liberada bajo fianza al día siguiente. La investigación fue concluida por las autoridades y turnada a la fiscalía el 23 de marzo.
De acuerdo con fuentes legales, Spears no estará obligada a comparecer en el tribunal durante la audiencia programada para el lunes, debido a que se trata de un cargo menor. El caso será procesado bajo el protocolo estándar para acusados sin antecedentes de conducción bajo influencia, sin accidentes ni lesiones y con un nivel bajo de alcohol en sangre.
En ese contexto, los fiscales indicaron que se le ofrecerá un acuerdo conocido como “wet reckless”, el cual permitiría a la cantante declararse culpable a cambio de un año de libertad condicional, crédito por el tiempo cumplido, asistencia obligatoria a un curso de DUI y el pago de multas correspondientes.
La fiscalía señaló que este tipo de acuerdos es común en casos donde el acusado demuestra disposición para atender sus problemas, como en este caso, ya que Spears ingresó voluntariamente a un centro de tratamiento para el abuso de sustancias poco más de un mes después de su arresto.
Un representante de la ley calificó la conducta de la artista como “completamente inexcusable”, aunque expresó que este proceso podría representar “el primer paso hacia un cambio largamente esperado” en su vida personal.
La intérprete, residente del condado de Ventura —ubicado al noroeste de Los Ángeles—, alcanzó fama mundial como una de las figuras más representativas del pop de finales de los 90 y principios de los 2000, con éxitos como “Toxic”, “Gimme More” e “I’m a Slave 4 U”. Su carrera ha estado marcada tanto por el éxito comercial —con múltiples discos certificados como platino y dos álbumes de diamante— como por episodios de alta exposición mediática.
En 2008, Spears fue puesta bajo una tutela legal que controló gran parte de su vida personal y financiera durante más de una década, hasta su disolución en 2021. Desde entonces, ha mantenido un perfil más bajo, con algunas colaboraciones musicales y la publicación de sus memorias La mujer que hay en mí.